¿Qué es la energía solar térmica?

La energía solar térmica o termosolar es aquella que aprovecha la energía de los rayos del sol para generar calor de forma limpia y respetuosa con el medio ambiente. A diferencia de otras tecnologías, cuya energía hay que consumirla en el momento de su generación, la solar térmica es una tecnología renovable con capacidad de almacenamiento, capaz de aportar electricidad a la red incluso en horas sin luz solar.

Existen dos sistemas para producir electricidad por energía solar térmica: de alta concentración y de baja concentración.  El sistema de baja concentración, el más extendido comercialmente, emplea unos colectores de luz instalados en los tejados de las casas, con los que es posible cubrir las necesidades básicas de un hogar, como  calentar agua o dotar de calefacción a las habitaciones. Estos sistemas parabólicos operan a temperaturas de entre 100 y 400ºC. La energía térmica procedente de los rayos solares llega a los captadores, calentando el fluido que circula por su interior (agua con anticongelante). Esta energía en forma de agua caliente llega hasta otro circuito donde se acumula en un depósito hasta poder ser utilizada. Entre sus aplicaciones destacan: el agua caliente sanitaria, la calefacción por suelo radiante, la climatización de piscinas, refrigeración y agua caliente para procesos industriales, entre otros.

La energía del sol, la más abundante de la Tierra, es renovable, inagotable y limpia, y contribuye a la reducción de las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), una vivienda unifamiliar puede evitar 1,5 toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año utilizando este tipo de energía limpia y sustituyendo el consumo eléctrico. Otro ejemplo: un hotel con capacidad para 400 personas puede evitar hasta 128 toneladas de CO2 al año con estos sistemas.

Fuente: twenergy

Dejar un comentario